¿Por qué nos dedicamos a esto? Ir tras la nieve, despertar en medio de la oscuridad, afrontar el frío, los saltos, los giros, romperse los ligamentos. Lo hemos arriesgado todo y hemos superado el miedo, justo en el límite. Está claro que la razón por la que practicamos este deporte se encuentra más allá de “la diversión”. Existe otro motivo más profundo y nuestro equipo te lo revela en este nuevo vídeo.